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martes, 27 de diciembre de 2011

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO DE BUDY

 Con esta carta me gustaría agradecer a toda la gente que me a ayudado a
escribir mi libro. Joseba Osa. Jasone Osoro. Jon Ander Garcia. Garazi
Larrañaga. Miguel (El de la imprenta) Jone Esnal. Arritxu Bidasoro.
Marisa Gutierrez. Mariano Ferrer y a tanta gente que me a ayudado a
escribir mi libro de una forma o otra, es igual como pero me habéis ayudado.

GRACIAS A TODAS Y TODOS. MILA ESKER BIHOTZ; BIHOTZETIK!!!!!!
BUDY

martes, 20 de diciembre de 2011

BUENA ACOJIDA A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE BUDY

Emocionado se encontraba Budy ante la asistencia de tanto publico en la Sala de Oxfor, el pueblo de Zumaia apoyo su gran trabajo, en la cual  cuenta sus vivencias desde niño, hasta el día de hoy, el se ha encontrado muchas veces rechazado pero también ha tenido y tiene grandes amigos y gracias a ellos ha podido dar este paso, la emoción salta sobre sus ojos.

Junto a sus amigos

El libro se lo dedica a su Madre, Miren  ya que dice que si no fuera por ella hoy no hubiera sido lo que es, el dice que fue una madre muy dura con el, pero la recompensa el la ve ahora con pensar que esta sentado en una silla de ruedas pero su cabeza esta tan bien como el de un chico de su edad o quizá mejor ya que el sabe lo que es vivir de esa manera.
Le entrego un ramo de flores a su madre, Miren

El lo que mas falta hecha es el no poder hablar, ni los pies ni las manos le importan pero el habla ...

Budy desde este minúsculo blog,  ENHORABUENA, todo salio seguro mejor de lo que tu esperabas. Muchas Gracias por todo, te deseamos lo mejor, adelante que tu vales mucho y estas enseñando mucho a la  gente.que te rodeo
El libro esta a la venta por 10€ si alguien esta interesado enviar un correo y se lo enviaremos.
                                                    hogar.zumaia@gmail.com
Junto a su idolo, el gran periodista Mariano Ferrer
  
Sala Oxfor
"TENGO PARÁLISIS CELEBRAL PERO  NO ESTOY ENFERMO"

domingo, 18 de diciembre de 2011

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE BUDY EN ZUMAIA

Joxe Manuel Mancisidor, Budy
Nos complace informarles que el 19 de Diciembre, a las 19:00 horas,  BUDY presentará su libro en Zumaia exactamente en Oxford.
Todo el mundo está invitado al gran  evento, nosotras asistiremos y ya os informaremos!!!

Os dejamos el enlace de su blog para más información:








miércoles, 14 de diciembre de 2011

BUDY ZUMAIARREN BIOGRAFIA

Joxe Manuel Mancisidor “BUDY” zumaiarraren biografiaren aurkezpena
Datorren astelehenean, hilak 19, arratsaldeko 7etan liburu baten aurkezpena egingo da Zumaiako Alondegian, Joxe Manuel Mancisidor zumaiarraren bizitza jasotzen duen liburuaren aurkezpena, alegia.
Bertan bere bizitzako pasarterik garrantzitsuenak biltzen ditu 47 urteko herritar honek.
Jaiotzatik garun paralisia duenez, ezin izan du inoiz hitz egin, eta nolabait bere barne mundu hori kaleratzeko beharra sentitu du.
Horren emaitza da liburu autobiografiko hau.
Erredakzio lanetan Jasone Osoro idazleak lagundu dionez, bera ere izango dugu aurkezpen egunean.
Herritar oro dago gonbidatuta ekitaldi horretara. Bertan liburua erosteko aukera izango da, eta aurkezpenaren ondoren, mokadu batzuk hartuko ditugu.
Soy paralitico celebral  pero no estoy enfermo.......

Estimatuko genuke zure komunikabidean aurkezpenaren berri emango bazenu eta egun horretan gure artean izango bazina.

Aldez aurretik, mila esker.


Presentación del libro autobiográfico de Jose Manuel Mancisidor, “Budy”
El lunes 19 de diciembre (a las 7 de la tarde) se realizará en la Alondiga de Zumaia la presentación del libro que recoge la vida del conocido zumaiarra Jose Manuel Mancisidor Olaizola, “Budy”. En el libro, para cuya redacción ha contado con la ayuda de la escritora Jasone Osoro, se recogen aspectos y memorias de Budy, que quiere transmitir por escrito lo que no ha podido decir en viva voz por la parálisis cerebral que tiene desde que nació.
La escritora participará en la presentación, junto a Budy y sus colaboradores, y a continuación se ofrecerá un lunch.
Se trata de un acto abierto a todo el público, y en él se podrá comprar el libro.
Agradeceríamos la difusión de esta noticia en su medio de comunicación, y con mucho gusto contaríamos con su presencia.
Mila esker.




domingo, 4 de diciembre de 2011

DÍA DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

                                   UNA CARRERA DE OBSTACULOS     

Discapacitados guipuzcoanos cuentan sus problemas en el día a día. Reclaman que se mejore el transporte público y se eliminen las barreras que encuentran en las calles

 
Se ha avanzado, pero aún queda camino que recorrer. Todavía hay barreras, algunas sociales y otras físicas. De cómo lidian día a día con éstas últimas hablan varios guipuzcoanos con discapacidad. Ayer se celebró el día mundial dedicado a este colectivo.
«Muchas veces la plaza de autobús
reservada para nosotros
 está ocupada por una silla de niño»
Lorea Igartua Guridi es una de ellas. Nació hace 38 años con parálisis cerebral. La silla de ruedas motorizada le aporta independencia, pero salir a comer unos pinchos es algo lejano para ella a pesar de vivir en San Sebastián, ya que los escalones de los bares de la Parte Vieja le suponen un impedimento.
También se queja de que no puede ir en el autobús con sus amigas discapacitadas porque éste dispone de plazas limitadas. «Incluso cuando voy yo sola, en muchas ocasiones, no puedo subir porque la única plaza que existe para los minusválidos está ocupada por una silla de niños», lamenta.
Fidel Alonso Fuentes tiene 41 años. A los 35 sufrió un accidente de tráfico y, desde entonces, se tiene que desplazar en silla de ruedas. Una situación en la que le gustaría ver a algún político, «para que comprendieran las dificultades con que nos encontramos». ¿Una de ellas?, le preguntamos. Por ejemplo, el hecho de sentirse visto como una persona poco útil por el resto de los ciudadanos, o en situaciones puntuales, como cuando ve algún gesto raro al subir al autobús por parte del chófer «porque bajar la rampa le supone esfuerzo y tiempo».
José Manuel Mancisidor, más conocido como Budy, tiene 47 años y al igual que Lorea también sufre parálisis cerebral. Su aliada y amiga es una tabla de números y letras que lleva pegada en la silla que le ayuda a comunicarse con el resto de las personas. Escribir en el ordenador es lo que más le gusta: es lo que le libera de lo que lleva dentro y no puede contar mediante la voz. Desde hace ya algún tiempo se ha dedicado a escribir su vida, sus sensaciones, sus emociones... Estas navidades saldrá a la venta 'Tengo parálisis cerebral. Pero no estoy enfermo', el libro que tanto tiempo lleva preparando y que ha titulado con una frase que, como dice él, «tiene su miga».
«Recogí 3.000 firmas para que
 pusieran un ascensor en el
 ambulatorio de Zumaia»
En el libro cuenta que con 14 años ya iba al Ayuntamiento de Zumaia para solicitar que pusieran rampas y «cuando se abrió un nuevo ambulatorio en la antigua estación de tren y vi que no había ascensor para subir, me puse a pedir firmas y recogí 3.000. Yo solo. Un día las llevé al Ayuntamiento para que dieran una solución al tema. A los meses, al ver que no tenía ninguna contestación, pregunté por mis firmas, y me dijeron que estaban allí, en una esquina, y además sin darles entrada al Consistorio. Aquello me dolió tanto que les pedí que me las devolvieran. Aún conservo aquellas firmas. A lo mejor algún día valgan para algo. Reconozco que esa batalla la perdí; injustamente, pero la perdí».
Puertas correderas
La dificultad que entraña el uso del transporte público también sale a colación cuando el donostiarra Javier Azpiarte responde a lo que significa moverse en silla de ruedas por San Sebastián. Cuenta que en alguna zona aún no puede bajar del bus, y que es «muy raro» ver puertas correderas, ya que en general en la mayoría de los comercios, tiendas y edificios se ven las puertas normales que suponen más complicaciones para este colectivo. Y todavía hay baños tan pequeños a los que no puede acceder.
Tanto Lorea, Javier, Fidel como Budy confiesan que, en ocasiones, se sienten ciudadanos de segunda.
Y ponen ejemplos, como escaleras, arcenes, el transporte ferroviario...
Lorea asegura que las nuevas unidades de Euskotren son «muy bonitas en teoría, pero en la práctica...», y Fidel apostilla: «Son una preciosidad, pero hay mucha distancia con el andén. Y en Lugaritz, por ejemplo, no sale la rampa». A su juicio, es una pena que algo nuevo «que ha costado tanto dinero» tenga estos errores de adaptación.
Las personas discapacitadas que viven en Donostia y localidades limítrofes pueden moverse también en taxi. Desde el colectivo estiman que hay unos 14 vehículos adaptados, que funcionan mediante reserva previa, «aunque existe la posibilidad de que llames y si tienen alguno libre te lo manden al momento».
Cristina Conde es invidente desde hace 44 años, cuando nació. De los apoyos que ha recibido a lo largo de este tiempo destaca el de la ONCE. Cree que sin esta organización muchas personas en su situación «no hubieran hecho nada con su vida». Y le gustaría que las instituciones públicas se volcaran al mismo nivel. «Por ejemplo, la ONCE sacó hace unos años un 'cacharrito' que permite saber si los semáforos están en rojo o en verde, pero no todos los semáforos están adaptados a este sistema y de los que están, muchos se encuentran estropeados y no los arreglan», se queja. Hablando de semáforos y cruces, recuerda que el sistema, que funciona en otros municipios, por el que los semáforos emiten un pitido para que las personas con problemas de visión sepan si pueden cruzar o no, se eliminó porque los ciudadanos se quejaron.
Autobuses con audio
Y luego hay esfuerzos que se agradecen, como el hecho de que los autobuses de DBus cuenten con un audio, que te va indicando las paradas, pero que son incompletos. «Porque, ¿cómo sé que autobús tengo que coger? Siempre tengo que preguntar a la gente que número es este autobús», expone Cristina. Por ello, el colectivo que forman los guipuzcoanos invidentes solicitan que los horarios de la paradas se adapten al braille, para que ellos puedan tener acceso también a esa información, que resulta necesaria.
«El palo no te protege el cuerpo y es muy fácil que te lleves un coscorrón con un andamio»
«El palo no te protege el cuerpo
 y es muy fácil que te lleves
 un coscorrón con un andamio»
Otra sugerencia: que protejan con materiales acolchados los andamios que se encuentran a su paso por la calle. «El palo no te protege el cuerpo y es muy fácil que te lleves más de un coscorrón». Las aceras están repletas de peligrosos obstáculos para quien no los puede ver, «así que tienes que ir pendiente de muchas cosas, no puedes ir relajada». Para Cristina, sería todo un sueño tener la libertad de andar sola por el Peine del Viento.
Cuando Cristina realiza esta petición, María Ángeles Fortuna asiente. Fue perdiendo lentamente la vista y para ella el bastón es indispensable. Tanto Cristina como María Ángeles necesitan la ayuda de alguien que les posibilite realizar tareas tan cotidianas pero tan inaccesibles para ellas, como leer la factura del agua, los últimos movimientos de la libreta o hacer la compra. Tampoco es sencillo sacar la basura. Cuentan que los contenedores no están adaptados para invidentes. María Ángeles se sabe la teoría. «El azul para el papel, el amarillo para envases... pero, claro, nosotras ¿cómo sabemos de qué color es y dónde tenemos que echarlo?».
Otro obstáculo: muchos cajeros no están adaptados a este tipo de discapacidad, aunque Cristina conoce uno, situado en la calle Garibay, que sí está preparado «porque lo pusieron de prueba».

miércoles, 30 de noviembre de 2011

CURSO DE FORMACIÓN PARA CUIDADORES PERSONAS MAYORES

Curso de formación para las personas familiares cuidadoras de personas mayores dependientes
2011/11/30
El último día para inscribirse es el 5 de diciembre. El curso de formación se llevará acabo del 12 al 16 de diciembre.
El Departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zumaia en colaboración con el Departamento de Política Social de la Diputación Foral, ha valorado conveniente organizar durante este año 2011 un segundo curso dirigido a las personas cuidadoras familiares de Personas Mayores Dependientes.
La temática que se abordará durante los cinco días que se desarrollará ez muy variada. la formación se impartirá durante la semana del 12 al 16 de diciembre
Horario: 15:00-17:00
Lugar: Branka
La Inscripción se realizará en el Departamento de Servicios Sociales, antes del 5 de diciembre

domingo, 27 de noviembre de 2011

LOS PASOS DE BUDY

LOS PASOS DE BUDY

Joxe Manuel Mancisidor ha escrito un libro sobre su vida, una historia de superación frente a los límites de la parálisis cerebral



joxe manuel mancisidor 'budy' Afectado por una parálisis cerebral
Donostia. CUENTA Joxe Manuel Mancisidor, Budy para los amigos, que un día decidió independizarse. Ya había cumplido los 25 años y quería vivir por su cuenta, en el piso que había comprado en Zumaia. Un día se armó de valor y les habló a sus padres de sus intenciones. "Mi sorpresa fue mayúscula cuando ellos me escucharon atentamente y cuando acabé dijeron que sí", recuerda. Así fue cómo aquel joven zumaiarra dejó el nido familiar. "Primero los sábados", luego el fin de semana entero y, más tarde, "definitivamente". Eso sí, a comer y a cenar iba a casa de su madre.
Como bien demuestra ese simpático último detalle, la independización de Budy siguió el proceso habitual en muchos casos. Un camino similar al de otras personas que deciden vivir solas. Se trata de uno de los pasos, uno más entre muchos hitos, que este zumaiarra de 47 años ha dado durante su vida y que ahora ha plasmado en el libro Tengo parálisis cerebral pero no estoy enfermo. Efectivamente, tiene parálisis cerebral (PC), al parecer porque tragó aguas sucias y le faltó oxígeno al nacer. Esta circunstancia le impide hablar y entorpece sus movimientos, pero no ha evitado que escriba sus memorias. De forma realmente sincera -a veces cruda- y reveladora, además.
El relato es, ante todo, una historia de superación personal, quizá porque siempre ha sido "muy lanzado" y porque en su vocabulario no existe la palabra "resignación", tal y como asume en la publicación. "Soy un tío normal, con sus limitaciones, que ha hecho una vida normal, sin más. No quiero ir de héroe", subraya Budy, al frente del ordenador que tiene en la habitación de la que ahora es su casa. Actualmente reside en el Centro Iza de la Fundación Matía, en Donostia, tras haber vivido por su cuenta durante dos décadas.
En esa estancia compartida, rodeado de fotos propias y de sus sobrinos, familiares y amigos, ha instalado su escritorio. Sobresalen allí las imágenes de su aita y, sobre todo, de su ama, Miren, la persona que más quiere en este mundo. Sin olvidar los CDs de Joan Manuel Serrat que siempre le acompañan, entre ellos El sur también existe.
En ese agradable rincón, valiéndose de un mando que hace las veces de dedo índice, pulsa una a una las letras de su teclado adaptado hasta completar las correctísimas frases que responden a las preguntas. "Soy bastante perfeccionista", avisa. Así, a base de tesón y paciencia, completó las 95 páginas del libro.
"Tuve siempre ganas de contar mis memorias, pero llegó un momento en el que no sabía qué escribir. Tenía 25 folios y toda la gente me decía: 'Sigue Budy'. El año pasado un amigo me puso en contacto con una escritora, Jasone Osoro, y ella me ayudó haciéndome preguntas", explica. Pero la motivación ya venía de mucho antes: "Me gusta ayudar", se reafirma, con la esperanza de que su experiencia sirva de apoyo a otras personas con PC y a sus familiares.
El 16 de diciembre presentará en el Centro IZA su trabajo, algunos de cuyos pasajes recoge a continuación este periódico. "Esta es mi historia. Mi vida. La vida de un chaval con PC (parálisis cerebral) al que ha fallado el cuerpo pero no la cabeza", arranca el protagonista, en el libro.
su ama
"La normalidad era felicidad"
Madre coraje
"Le debo la vida. Literalmente. Si no fuera por ella viviría sin vivir. Ella me hacía duro. Muy duro. Un médico le dijo que tenía que darme todo el cariño del mundo pero que, a la vez, tenía que tener mano dura conmigo. Y así lo hizo. Ella nunca me exigió que hablara ni corriera. Sabía que no podría hacerlo jamás. Pero me enseñó a comer solo, a vestirme solo, a ir al baño solo...". De esta forma resume Budy el papel de su madre, Miren Olaizola, en su vida. "Ella creyó desde un principio" en Joxe Manuel y supo darse cuenta, en una época difícil para ello, de que el segundo de sus cuatro hijos iba a salir adelante pese a las limitaciones.
Fue ella, con la ayuda de una pizarra que colocaba en mitad del salón de casa, quien enseñó a Budy a leer, escribir, sumar y restar -más tarde completó su formación en diversos centros, grupos y asociaciones- cuando tenía unos ocho o nueve años. Es uno de los recuerdos de infancia de este zumaiarra, que tampoco olvida cómo volvía a casa con las rodillas llenas de heridas, de tanto jugar por el suelo con sus amigos del barrio. "Aquellos moratones eran la mejor muestra de normalidad. Y para mi madre, la normalidad era felicidad".
la bici
"¡Avanzaba mucho más!"

Joxe Manuel Mancisidor, Budy. (Javi Colmenero)
Un día, se encontró con una bicicleta de niño, "con las dos ruedas de apoyo". Pertenecía a un vecino que no andaba por allí, algo que el pillo de Budy aprovechó pasa subirse encima. "Fue una experiencia inolvidable, ya que avanzaba mucho, ¡muchísimo más que andando!". Con trece años, sus padres le regalaron una bici de tres ruedas, que se convirtieron en sus "piernas". Aquello le permitió moverse mucho más y le sirvió hasta que cumplió 33 años.
Hasta que comenzó a cansarse y a caerse "bastante a menudo". Comprendió que debía pasarse a una silla eléctrica. Fue una decisión "muy dura", pero aquel nuevo vehículo le dio "autonomía, libertad y rapidez de movimiento". Hoy día sigue desplazándose gracias a la silla. No es difícil verle pasear por el paseo de La Concha, con la matrícula que le identifica y que reza BUDY.
sin habla
"Te vuelves casi invisible"
En su vida también ha habido lucha. Una pelea continua contra los prejuicios de la sociedad y contra gente que no le ha puesto las cosas fáciles. Como las monitoras del centro Aspace de Eibar, que en su época de adolescente le prohibieron la tabla con el abecedario que usaba -y sigue usando- para comunicarse. "Según ellas tenía que aprender a hablar. Era desesperante y sentía una impotencia terrible", recuerda.
El habla, en efecto, es un "súper-poder" que le gustaría tener a Budy. "Mi incapacidad para hablar me ha cerrado muchas puertas. También respecto a mis posibilidades para luchar y defender mis ideas. Para mostrarme tal y como realmente soy. La gran mayoría, aún hoy, cree que si una persona está incapacitada para hablar, también lo está para sentir, pensar, argumentar... Te vuelves casi invisible".
En este apartado, el zumaiarra se muestra muy crítico. "Hoy día nadie escucha a nadie. Oímos, pero no escuchamos. No hay paciencia. ¿Cómo va a haber paciencia para escuchar a un chico con parálisis cerebral que no habla?", cuestiona.
viajes
Marruecos en burro

Kontxa 2011
El autor de Tengo parálisis cerebral pero no estoy enfermo se define a sí mismo como "un golfo", porque le encanta "hacer el tonto y hacer reír a la gente". Aunque no lo reconozca demasiado, también es un valiente. Valga como ejemplo el viaje que hizo para visitar a su amigo Joseba en Finlandia, donde incluso pasó varios días en "una comunidad de vida alternativa" y llegó a caminar 2-3 kilómetros seguidos.
Más espectacular fue la forma en la que cruzó el Atlas marroquí sobre un burro, junto con otros dos PC, dos monitores y un guía. "¡Qué aventura! Dos íbamos en burro y otro caminaba a pie. Había tramos en los que llevábamos los huevos como corbata. Los caminos eran tan estrechos y los acantilados tenían tanta altura que solo de pensar en la posibilidad de caernos era terrible. Fue una experiencia muy enriquecedora. Dura, pero hermosa", valora.
Pero Budy tampoco esconde la cara más amarga de la vida, que narra con total crudeza en su libro. Los momentos más duros quizá hayan sido los últimos años que pasó en Zumaia, en los que veía que estaba bajando "poco a poco físicamente" y su dependencia aumentaba. Después de 20 años viviendo solo, había dejado de salir a trabajar como vendedor de cupones. Sintió que todo se le venía abajo. "El 20 de junio de 2009 me tiré a la ría de Zumaia. Fue una bobada". Afortunadamente, le sacaron entre tres hombres y aquella "gilipollez" no terminó con su vida.
Desde aquel episodio, Budy vive en IZA y está "encantado". Además de la asistencia de la que goza, tiene "el tren a dos pasos para ir a Zumaia". "Y libertad absoluta para ir con los amigos de comida, cena o de fin de semana. ¿Qué más puedo pedir?". Budy se responde a sí mismo en el último capítulo del libro, titulado Ojalá. "Lo importante es que uno no se ponga mayores límites de los que ya lleva consigo. Pero, sobre todo, lo importante es que nadie desde fuera te mire solo a través de tus limitaciones. Ojalá llegue ese día".

Os aconsejamos que entreís en el blog de Budy.
http://elblogdebudyelgolfo.blogspot.com/