jueves, 8 de diciembre de 2011

UNA CASA DE ACOGIDA DE NIÑOS EN MUISNE

Cooperarantes de Hegolan
Hegolan acaba de iniciar las obras para su construcción en esta localidad ecuatoriana. Miguel Elorza y Carmen Manjón acaban de regresar y nos relatan sus experiencias
 
El cooperante zarauztarra Miguel Elorza acaba de regresar de Muisne (Ecuador) donde la ONG Hegolan lleva a cabo varios proyectos desde hace algunos años. El objetivo principal de este viaje lo resume Miguel. «El objetivo fundamental ha sido poner en marcha la casa de acogida. Hemos tenido unos problemas los primeros días con el terreno por cuestiones burocráticas y tras unos diez días de estancia allí se ha podido iniciar la obra en un tercer terreno a toda pastilla. Creo que va a buen ritmo».
Pero durante esos días de espera han aprovechado el tiempo. «Al no poder empezar con la obra hemos podido casi duplicar la cantidad de litros de agua que se recoge en Muisne para su posterior reparto. No sé si ha sido cuestión de suerte o de un trabajo bien hecho pero el resultado es muy importante para la localidad».
Su estancia se ha prolongado del 1 al 27 de noviembre y tras semana y media pudieron arrancar con la obra. «Es una edificación de dos plantas de unos 220 metros cuadrados cada una, donde la mayoría son habitaciones con unos grandes espacios para salón, cocina, baños, etc. Allí se va a acoger de entre 35 a 55 niños. Si conseguimos la financiación necesaria para equipamientos puede estar en marcha para el verano ».
El ayuntamiento de Muisne les ha hecho una acogida magnífica aunque de dinero nada. Incluso les han hecho entrega de una placa de reconocimiento y una propuesta de hermanamiento con Zarautz.
Pero lo más importante para Hegolan son los niños. «La idea inicial es que se puedan acoger niños de entre 0 y 13 años. Esto está todavía sin definir porque se dan casos de niños que con 13 años ya son padres. Además no se pretende tenerlos en periodos indefinidos sino que se va a tratar de trabajar con los padres de los niños acogidos para que una vez solucionados los problemas puedan volver a su entorno. Lo cierto es que ya desde localidades limítrofes nos están pidiendo plazas porque allí no hay nada de este tipo. Pretendemos que una vez el proyecto esté en funcionamiento podamos hacer algo como con la guardería, donde tras un periodo de cogestión se le ha entregado la gestión por completo al patronato ecuatoriano encargado de la infancia. Hay que ver las necesidades que va a tener un centro de acogida como éste. Suponemos que harán falta cuidadoras, algún psicólogo, pediatra, etc. En dos o tres años debería estar funcionando perfectamente como creo que lo está haciendo la guardería que Hegolan puso en marcha con la ayuda de los zarauztarras».
Situación de la infancia
Quizá alguien se pregunte por la necesidad de un centro de estas características. Ante esta cuestión, Miguel es muy claro. «La situación de la infancia allí es horrorosa. Hay más de un 60% de incestos, la violencia que existe con los niños y las niñas es brutal. He tenido testimonios de casi todas las personas que conozco de tener una infancia espeluznante, gente que se ha ido de casa, que ha sido maltratada y que ha vivido situaciones terribles. El maltrato que hay en la actualidad hacia mujeres y niños no lo he visto yo ni en las películas mexicanas, es horroroso y es que no hay un lugar donde recogerlos. La persona que se ocupa de estos temas en el ayuntamiento nos decía que no puede hacer nada, que le llega gente diciéndoles que les quiten los niños. Se están regalando niños continuamente y lo peor es que en muchos casos se regalan en sitios donde son torturados literalmente».
Para paliar de algún modo esta situación tan terrible, la ONG zarauztarra Hegolan se ha enfrascado en un proyecto que ya está en marcha pero que va a necesitar de mucha ayuda, especialmente económica. «La situación económica es precaria, como siempre. Hasta el momento hemos venido aguantando fundamentalmente con fondos propios. Los ayuntamientos de Orio y Zumaia nos han dado una aportación pero estamos hablando de un presupuesto de unos 60.000 euros y por ahora llevaremos poco más de 5.000. Hemos solicitado una ayuda al Ayuntamiento de Zarautz y esperamos su colaboración en breve. Por suerte la cantidad presupuestada se puede ir completando el año que viene. Es por eso que les pedimos a los lectores que colaboren con lo que puedan. Cualquier ayuda será bienvenida para levantar la casa de acogida».

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